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«Jerusalén es como una esposa, no se puede compartir»: Debate sobre la polémica decisión de Trump

08.12.2017 / La decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí la sede diplomática de su país, reabre el debate histórico entre árabes e israelíes. Para un israelí, el hecho de que Jerusalén sea sede de importantes sitios musulmanes no es razón suficiente para convertirla en la capital de Palestina. Mientras que para un árabe, lo que ha hecho Trump, junto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, es aprovecharse de la agitación en el mundo árabe para tomar esa ciudad como capital de Israel. Esas son, respectivamente, las posiciones del coronel retirado Reuven Berko y el profesor Ahmed al-Burai, en un debate en RT, luego que Washington reconociera a Jerusalén como capital de Israel y se anunciara el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a esa ciudad. Berko, quien es analista de asuntos árabes para el periódico Israel Today, consideró que «esta decisión es muy importante, a pesar del hecho de que, en lo que yo recuerde, desde el punto de vista histórico, los reyes de las dinastías de Israel nunca consultaron con uno o otro régimen en el mundo al momento de poner a Jerusalén como capital de Israel, en los tiempos del Reino de Israel». Indicó que «es una larga historia, en la cual nunca he oído hablar de Palestina, ni siquiera en el Corán». Berko señala que para los israelíes «los palestinos son muy importantes. Nosotros queremos crear el Estado Palestino, por primera vez en la historia al lado de Israel, pero desafortunadamente Jerusalén es como una esposa, no se puede compartir una esposa. Estás casado con Jerusalén hace 3.000 años; por lo que esta es una demanda ridícula de parte de los palestinos». En el debate se refirió en particular a la mezquita Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del Islam, que se encuentra justamente en Jerusalén. Al respecto, señaló que Israel respeta el lugar, e incluso —se atrevió a añadir— es «uno de los lugares más seguros». Pero —añadió— por el hecho de que  Al-Aqsa se encuentre en Jerusalén, no necesariamente tiene que ser la capital de los palestinos. En contraposición, Al-Burai, profesor de la Universidad Aydin de Estambul, dijo que «es ridículo, en mi opinión, hablar de que Palestina no es mencionada en el Corán o de si los palestinos no tienen derecho a hablar de esto; es una retórica obsoleta que las personas están cansadas de escuchar por parte de los israelíes». Mencionó la Resolución 181 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobada el 29 de noviembre de 1947, la cual «estipula que Jerusalén debe ser una entidad independiente, ni los palestinos ni los israelíes tomarán el control de esta ciudad». «De eso habla el Secretario General de la ONU (Antonio Guterres). De eso habla la comunidad internacional», aseveró. Indicó que han sido solo Trump y Netanyahu, quienes «piensan que ahora es el momento, debido a la agitación del mundo árabe», en referencia a los que sucede en Siria, Irak, Yemen, Egipto, donde «no están listos para convertir la causa palestina en una prioridad». Señaló que Jerusalén es un lugar sagrado para el judaísmo, el cristianismo y para los musulmanes; «pero los israelíes están tratando de decir que es exclusivamente para los israelíes, para los judíos». Añadió que esto «no es solo una violación de los derechos de los palestinos, es una violación del derecho internacional«. «Todo el mundo está condenando (…) la acción» y «todo el mundo está hablando de la situación que debe mantenerse en Jerusalén, en la antigua ciudad», enfatizó Al-Burai.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/257021-jerusalen-esposa-israel-palestina

06.12.2017 / Trump quiere reconocer Jerusalén como la capital de Israel: ¿Por qué y qué consecuencias tendrá? Les explicamos cuál es el origen del problema, qué pretende lograr el presidente de EE.UU. y cómo afectaría un cambio de capital al proceso de paz palestino-israelí. El presidente de EE.UU., Donald Trumpanunciará oficialmente este miércoles que Washington reconoce Jerusalén como la capital de Israel, según un alto portavoz de la Casa Blanca. Asimismo, el mandatario estadounidense ya ha comunicado por teléfono al presidente de Palestina su intención de trasladar la Embajada de EE.UU. a Jerusalén. A continuación, explicamos cuál es el origen del problema, qué quiere conseguir Trump y cómo afectará la decisión de Washington al proceso de paz palestino-israelí.

¿Cuál es el problema? 

En 1980, Israel declaró Jerusalén como su capital «única e indivisible», incluida la parte oriental de la ciudad, ocupada en 1967 tras el final de la Guerra de los Seis Días. Los palestinos, a su vez, consideran Jerusalén oriental como la capital de su país. El mundo nunca reconoció la anexión y el estatus de la ciudad empezó a ser considerado uno de los problemas centrales del conflicto palestino-israelí, que debería resolverse sobre la base de un acuerdo con los palestinos. Por ello, todas las embajadas extranjeras en Israel se encuentran en Tel Aviv.

¿Por qué Trump quiere trasladar la Embajada?

«Yo he sido leal a Israel desde el día en que nací»decía Trump en una entrevista en junio de 2015, en la que afirmaba ser el único candidato «que dará un apoyo real a Israel», «el tipo de apoyo que necesita». En la misma línea, Trump prometió en su campaña electoral de 2016 que trasladaría la Embajada estadounidense en Israel a Jerusalén.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, habla con los periodistas en Washington (EE.UU.), 2 de diciembre de 2017. / James Lawler Duggan / Reuters

Entre las razones internas se apunta a la posición de la hija del presidente, Ivanka Trump, y su yerno Jared Kushner, que profesan el judaísmo y tienen una cálida relación con Benjamín Netanyahu, así como a la de los cristianos evangélicos estadounidenses, unos de los principales representantes del electorado de Trump. Según los expertos consultados por Fox News, para 60 millones de creyentes el traslado de la Embajada a Jerusalén podría convertirse en un evento histórico y glorificar el nombre del mandatario «durante miles de años por su acto de valentía».

¿Tiene una base legal para hacerlo?

Sí. El Congreso de EE.UU. adoptó en 1995 una ley para trasladar de Tel Aviv a Jerusalén su Embajada en Israel. Pero debido al estatus en disputa de la ciudad y a la sensibilidad del problema en relación a las relaciones con el mundo árabe-musulmán, todos los presidentes estadounidenses, incluido Trump, han ido firmando cada seis meses un documento posponiendo la implementación de esta decisión. En junio de este año, el Senado de EE.UU. aprobó una resolución simbólica que celebraba el aniversario de la reunificación de Jerusalén y pedía al mandatario que cumpliera con la ley de 1995.

¿Qué piensa la comunidad mundial? 

Varios líderes árabes y mandatarios de otros países han advertido al presidente de EE.UU. del peligro de reconocer Jerusalén como capital de Israel.

  • Tras recibir la llamada telefónica de Trump notificando su intención de trasladar la Embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, el presidente de Palestina, Mahmud Abbás, señaló que una medida como esa tendría «consecuencias peligrosas»
  • Las autoridades de Turquía aseveraron que la decisión sería una «gran catástrofe». El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó con cortar las relaciones diplomáticas con Israel en caso de que EE.UU. reconozca a Jerusalén como capital.
  • El ayatolá iraní Alí Jameneí ha tachado la intención de Trump de gesto de debilidad que no impedirá la liberación de Palestina de la ocupación israelí.
  • En la misma línea, la jefa de política exterior de la Unión Europea alertó de que la decisión puede poner en riesgo el proceso de paz entre Israel y Palestina.
  • Moscú y Londres también han expresado su preocupación, al igual que el papa Francisco, quien ha llamado a la «sensatez y prudencia» y ha pedido que se respete el ‘statu quo’ en Jerusalén.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/256886-trump-jerusalen-capital-israel-consecuencias

Fuente foto: Ammar Awad / Reuters

Comentario:

El presidente de EE.UU., Donald Trump, decidió reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí la sede diplomática de su país. Hoy en día Jerusalén es un lugar sagrado para el judaísmo, el cristianismo y para los musulmanes. Pero todos sabemos que Jerusalén es la antigua capital de Israel donde los judíos han estado en la antigüedad siempre con su templo. A pesar de eso los musulmanes y sobre todo los palestinos están ahora muy furiosos con esta decisión ya que consideran a Jerusalén como su ciudad santa, porque la mezquita Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del Islam, se encuentra justamente ahí. Pero Jerusalén no aparece en ningún pasaje del Corán, libro sagrado del Islam, mientras que la Biblia esta llena de pasajes que demuestran esta realidad histórica, tanto en el AT como en el NT. Vea por ejemplo Salmos 137:5. El coronel retirado Reuven Berko, quien es analista de asuntos árabes para el periódico Israel Today, dijo que «desde el punto de vista histórico, los reyes de las dinastías de Israel nunca consultaron con uno o otro régimen en el mundo al momento de poner a Jerusalén como capital de Israel, en los tiempos del Reino de Israel». Y señala que para los israelíes «Jerusalén es como una esposa, no se puede compartir una esposa. Estás casado con Jerusalén hace 3.000 años; por lo que esta es una demanda ridícula de parte de los palestinos». 

Analicemos algo de la historia moderna: En 1980, Israel declaró Jerusalén como su capital «única e indivisible». El Congreso de EE.UU. adoptó en 1995 una ley para trasladar de Tel Aviv a Jerusalén su Embajada en Israel. Los presidentes Bush, Clinton y Obama querían ya dar este paso pero lo postergaron debido al estatus en disputa de la ciudad y a la sensibilidad del problema en relación a las relaciones con el mundo árabe-musulmán. Pero en junio de este año, el Senado de EE.UU. aprobó una resolución simbólica que celebraba el aniversario de la reunificación de Jerusalén y pedía al mandatario que cumpliera con la ley de 1995. Y ahora Trump cumplió con la promesa de su campaña electoral de 2016 de trasladar la Embajada estadounidense en Israel a Jerusalén. «Yo he sido leal a Israel desde el día en que nací», decía Trump en una entrevista en junio de 2015, en la que afirmaba ser el único candidato «que dará un apoyo real a Israel», «el tipo de apoyo que necesita».

Hay que saber que cuando el Apocalipsis menciona la ciudad de Jerusalén, ya no se refiere a la ciudad literal que se encuentra en Israel, pues desafortunadamente Jerusalén cayó y dejó de ser un lugar santo, cuando rechazaron al glorioso Mesías. Leamos de las palabras de Jesucristo.

«¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa se os deja desierta.» Mateo 23:37, 38. Es por eso que Jesucristo hizo el llamado a su pueblo (sus seguidores que le habían aceptado como el Mesías) de salir de Jerusalén, escapar de su destrucción y no volver a entrar en ella. Lucas 21:20-24.

Lamentablemente hoy en día el mundo cristiano evangélico malinterpreta la palabra de Dios y sus profecías y piensa que cuando las profecías apocalípticas hablan de Jerusalén se refiere a la ciudad literal en Israel. Pero tal como el Apocalipsis habla de Babilonia en sentido simbólico y figurativo, lo hace también de Jerusalén. Un ejemplo de esta malinterpretación vimos en este artículo cuando el analista de asuntos árabes para el periódico Israel Today, Reuven Berko, dijo que «Jerusalén es como una esposa» con el cual el pueblo hebreo está casado hace milenios.

Pero cuando el Apocalipsis habla de Jerusalén, en forma de «esposa» del pueblo de Dios, ¡se refiere a la «nueva Jerusalén» que descenderá en el futuro del cielo y NO se refiere a la Jerusalén literal que ya perdió su santidad y gloria hace como 2.000 años! «Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.» Apocalipsis 21:2.

Es muy significativo lo que menciona el periódico acerca de los cristianos evangélicos estadounidenses, unos de los principales representantes del electorado de Trump. Pues según los expertos consultados por Fox News, para 60 millones de creyentes el traslado de la Embajada a Jerusalén podría convertirse en un evento histórico y glorificar el nombre del mandatario Donald Trump «durante miles de años por su acto de valentía». Lamentablemente la mayoría de ellos verán en este hecho una señal para las erróneas interpretaciones proféticas del futurismo, con su supuesto tercer templo en Jerusalén, y la reanudación de los sacrificios y la manifestación del anticristo en aquel lugar, etc. Cuando el verdadero cumplimiento profético esta ocurriendo justamente en los Estados Unidos de América según Apocalipsis 13. Le recomiendo estudiar este capítulo vital de mi seminario bíblico, profético e histórico para entender lo que está ocurriendo.

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