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Lucy, la australopithecus que evoluciona en Google

Lucy-la-australopithecus-que-evoluciona-en-Google24.11.2015 / Google rinde homenaje hoy al descubrimiento de Lucy, la australopithecus que está considerada como un eslabón perdido de la evolución humana. El descubrimiento de este chimpancé que caminaba a dos patas fue obra de Donald Johansson y su equipo de paleontólogos que trabajaban en Etiopía en 1974. No obstante, su descubrimiento no fue reconocido hasta dos años después. Lucy, la australopithecus afarensis más famosa de la historia arqueológica está considerada como el homínido de esta especie mejor conservado. Los restos de Lucy estaban fosilizados en el momentos de su descubrimiento y se cree que su antigüedad data de más de tres millones de años. Era una mañana de un 24 de noviembre de hace 41 años, cuando Donald Johansson y su equipo exploraban la zona en busca de restos fósiles. No se imaginaban cuando comenzaron su tarea que ese día iban a encontrar uno de los mayores descubrimientos de de la historia de la paleontología, Lucy, la australopithecus. Los restos de esta extraña especie de chimpancé estaban muy bien conservados gracias a la fosilización sufrida por la lava. Los paleontólogos la bautizaron como Lucy porque esa noche, después del shock del descubrimiento, sonaba el tema de los Beatles ‘Lucy in the sky with diamonds‘, escrito por John Lennon. «Podríamos llamarla Lucy», le sugirió un compañero a Johansson, «y así fue como el esqueleto se humanizó», contó el paleontólogo años después.

Fuente: http://www.laverdad.es/gente-estilo/201511/24/lucy-australopithecus-doodle-google-20151124010242.html

Fuente foto: Doodle de Lucy la australopithecus. / Google

Comentario:

Lucy: La especulación acerca de la pretendida evolución del ser humano gira también alrededor de un grupo de fósiles llamados Australopithecos; en particular, de un espécimen llamado Lucy cuyo esqueleto se conserva en un 40 por ciento. Lucy fue descubierta por Donald C. Johanson en Hadar, Etiopía, durante investigaciones realizadas entre 1972 y 1977.

En un artículo de la revista National Geographic (luego de supuestos descubrimientos y las metidas de pata del grupo Natgeo, no les tengo confianza. El Archaeoraptor en 1999 y el “Evangelio de Judas” en abril de 2006 son apenas dos ejemplos.) aparecido en diciembre de 1976, Johanson declaró: “El ángulo del fémur y la superficie aplanada al final de la juntura del codillo… prueban que ella caminaba sobre dos piernas”.

Sin embargo, debemos mencionar que la juntura usada para “probar” que Lucy caminaba erecta fue hallada en un nivel inferior en el estrato -una diferencia de más de 60 metros-, y a una distancia de más de 3 kilómetros. Además, el extremo del fémur que se une a la rodilla estaba seriamente maltratado; por consiguiente, la conclusión de Johanson es pura especulación. Una creencia. Charles Oxnard, especialista en anatomía, empleó una técnica computarizada para analizar las uniones en el esqueleto. Su conclusión fue que los australopithecos no caminaban erectos, al menos no de la misma forma que los humanos. Al respecto, debemos mencionar que el chimpancé camina erecto durante una considerable cantidad de tiempo y eso no lo hace humano. Por tanto, no hay ninguna base científica válida para concluir que Lucy caminaba sobre dos pies. Lo más seguro es que Lucy y sus parientes eran solo variedades de monos. De hecho, casi todos los expertos concuerdan que Lucy fue solo un chimpancé de 90 centímetros.

Por último, hay evidencia de que la gente caminaba erguida desde antes del tiempo de Lucy. Entre ellos están el homínido de Kanapoi y el Hombre de Castenedolo. Obviamente, si las personas caminaban erguidas antes del período de Lucy, esta no puede ser considerada como ancestro evolutivo. (1)

A pesar de estos fraudes (y de otros no mencionados aquí) y de su extremada parcialidad, hay quienes en el siglo XXI piden que creamos ingenuamente en sus “pruebas” y nuevos “descubrimientos” de que “venimos de una especie de simio”, tal como escriben en periódicos los fanáticos del mito evolutivo y afirman desde 2003 los investigadores de Atapuerca, España, por hallar fósiles que consideran restos de sus antepasados. ¿Hasta cuándo las mentiras en nombre de las ciencias naturales?

De hecho, los restos fósiles del Homo antecessor como los anteriores al Homo neanderthalensis descubiertos por los investigadores en cuestión pueden ser considerados como lo que son: restos fósiles de verdaderos humanos. Tanto los paleontólogos como los demás creyentes evolucionistas ateos dan por hecho (creen) lo que deben demostrar científicamente.

En setiembre de 2006, hubo un nuevo descubrimiento de un supuesto descendiente del ser humano. Se trata de los restos de un niño que -según los creyentes evolucionistas- vivió hace 3 millones de años, denominado Australopithecus Afarensis. Los restos fueron hallados en la región de Afar, en la República de Djibouti (frontera con Etiopía), el mismo sitio donde encontraron a Lucy. Los detalles del descubrimiento se dieron al público en el Museo Nacional de Etiopía, en Addis Abeba, por medio de Zeresenay Alemseged, jefe del cuerpo de investigadores y creyente evolucionista.

(1) Gabriel García Márquez. Cien años de soledad, p. 129. Santillana Ediciones Generales, S. L. Colombia, 2007.

Para más información le recomiendo visitar el siguiente sitio: 

http://www.filosofia.mx/index.php/forolibre/archivos/restos_fosiles_pruebas_simiescas_o_fraudes_descarados2

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