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Papa dice que la libertad de expresión tiene límites

papa-dice-que-la-libertad-de-expresion-tiene-limites16.01.2015 / MANILA, Filipinas.— El papa Francisco opinó que la libertad de expresión tiene límites, sobre todo cuando insulta o se burla de la fe de otros, en declaraciones que el Vaticano dijo hoy que no pretenden justificar el ataque contra el semanario francés Charlie Hebdo. Mientras viajaba en avión rumbo a Filipinas ayer, Francisco defendió la libertad de expresión como derecho humano fundamental y como deber de decir lo que uno piensa para el bien de todos. Sin embargo, hay límites, dijo. Para dar un ejemplo, se refirió a Alberto Gasparri, organizador de los viajes papales, que se encontraba a su lado. «Si mi buen amigo, el doctor Gasparri, dice una mala palabra sobre mi madre, puede esperar en respuesta un puñetazo. Es normal. Es normal. No se debe provocar. No se puede insultar la fe ajena. Uno no se puede burlar de la fe de los demás». Haciendo a un lado la amenaza de puñetazo, Francisco de ninguna manera dijo que el ataque violento contra Charlie Hebdo estuviera justificado. Por el contrario: dijo que un crimen tan horrendo cometido en el nombre de Dios no podía ser justificado y era una «aberración». Pero dijo que era previsible que hubiera una reacción de algún tipo… Mucha gente en el mundo ha defendido el derecho de la revista satírica Charlie Hebdo a publicar caricaturas provocadoras del profeta Mahoma tras la masacre en la redacción parisina de la publicación y el posterior ataque a un supermercado kosher. Los ataques dejaron 17 muertos. Otros, sin embargo, han señalado que en prácticamente todas las sociedades, la libertad de expresión tiene sus límites, desde leyes contra la negación del Holocausto hasta discursos de odio con motivaciones raciales. Recientemente, el Vaticano y cuatro influyentes imanes franceses en una declaración conjunta denunciaron los ataques a la vez que exhortaron a los medios a tratar a las religiones con respeto. Francisco, que ha exhortado a los líderes musulmanes a pronunciarse contra el extremismo islámico, dio un paso más cuando un periodista francés le preguntó si había límites cuando la libertad de expresión choca con la libertad religiosa. «Hay tanta gente que habla mal de las religiones u otras religiones, que se burla de ellas, que toman a la ligera las religiones ajenas», dijo. «Son provocadores. Adicionalmente, lo que les sucede es lo que le sucedería al doctor Gasparri si dijera una mala palabra sobre mi madre. Hay un límite» 

Fuente: http://www.elnuevodia.com/papadicequelalibertaddeexpresiontienelimites-1929246.html

16.01.2015 / Papa: Libertad de expresión no autoriza insultar credos. Manila / El papa Francisco entró ayer en el duro debate sobre la libertad de expresión que ha generado la matanza en la sede del semanario francés “Charlie Hebdo”, al afirmar que ese “derecho fundamental” no autoriza a “insultar” la fe del prójimo. En el avión que lo llevaba de Sri Lanka a Filipinas, donde inició ayer una visita de cinco días, Francisco afirmó que asesinar en nombre de Dios es una “aberración”, pero insistió en que “la libertad de expresión” no da derecho a “insultar” la religión del prójimo. Se refirió así al ataque de la semana pasada contra “Charlie Hebdo” en París, en el que murieron 12 personas, a manos de yihadistas que reprochaban a la revista satírica mofarse del islam. “Matar en nombre de Dios es una aberración”, dijo a la prensa Francisco. Sin embargo, el pontífice consideró que “todas las religiones tienen su dignidad” y “hay límites”. “No se puede provocar, no se puede insultar la fe de la gente, reírse de ella”, insistió, y aseguró que “la libertad de expresión es un derecho y una obligación que debe utilizarse sin ofender”

Fuente: http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/internacional/20150116/papa-libertad-de-expresion-no-autoriza-insultar_287931_634831.html

15.01.2015 / … Pregunta: Santo Padre, ayer a la mañana durante la Misa habló de la libertad religiosa como de un derecho humano fundamental. Pero en el respeto de las diversas religiones, ¿hasta qué punto puede ir la libertad de expresión, que también es un derecho humano fundamental? Respuesta del Papa Francisco: Gracias por esta pregunta que es muy inteligente, es buena. Creo que los dos son derechos humanos fundamentales, tanto la libertad religiosa, como la libertad de expresión. Pero… ¿Usted es francés? Vayamos a París, hablemos claro. No se puede esconder la verdad: cada uno tiene el derecho de practicar su propia religión sin ofender, libremente. Y así hacemos y queremos hacer todos. Segundo, no se puede ofender, o hacer la guerra, matar en nombre de la propia religión, es decir, en nombre de Dios. A nosotros lo que pasa ahora, nos asombra. Pero pensemos en nuestra historia: ¿cuántas guerras de religión tuvimos? Piense en la Noche de San Bartolomé. ¿Cómo se entiende esto? También nosotros fuimos pecadores en esto, pero no se puede matar en nombre de Dios, es una aberración… Esto es lo principal de la libertad de religión: se debe hacer con libertad, sin ofender, pero sin imponer y sin matar. La libertad de expresión: cada uno no sólo tiene la libertad, sino que tiene el derecho y la obligación de decir lo que piensa para ayudar al bien comúnTenemos la obligación de decir abiertamente, tener esta libertad, pero sin ofender…  

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-sobre-charlie-hebdo-existe-limite-a-libertad-de-expresion-pero-matar-en-nombre-de-dios-es-aberracion-59733/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+noticiasaci+%28Noticias+de+ACI+Prensa%29#noredirect

Comentario: 

Aparentemente el papa, como representante de la ICR, respeta la libertad de religión y de expresión. Pero históricamente (durante muchos siglos) el Vaticano/Papado ha sido uno de los enemigos principales de la libertad de religión y de expresión. Implementó una lista de «libros prohibidos» que iban en contra de sus intereses. Vea http://es.wikipedia.org/wiki/Index_librorum_prohibitorum. Y llegó al colmo de prohibir durante siglos, bajo pena de muerte, la posesión de Las Sagradas Escrituras, su lectura y traducción. Recuerde el tema 22 de este seminario. 

La opinión oficial de la ICR respecto a la libertad se puede leer en la Carta Encíclica del Papa Gregorio XVI «Mirari Vos Sobre los errores modernos» del 15 de agosto de 1832. Cito lo referente al «Indiferentismo religioso» a la «Libertad de conciencia» y a la «Libertad de imprenta». 

Indiferentismo religioso

9. Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable.

Libertad de conciencia 

10. De esa cenagosa fuente del indiferentismo mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia. Este pestilente error se abre paso, escudado en la inmoderada libertad de opiniones que, para ruina de la sociedad religiosa y de la civil, se extiende cada día más por todas partes, llegando la impudencia de algunos a asegurar que de ella se sigue gran provecho para la causa de la religión. ¡Y qué peor muerte para el alma que la libertad del error! decía San Agustín[21]. Y ciertamente que, roto el freno que contiene a los hombres en los caminos de la verdad, e inclinándose precipitadamente al mal por su naturaleza corrompida, consideramos ya abierto aquel abismo [22] del que, según vio San Juan, subía un humo que oscurecía el sol y arrojaba langostas que devastaban la tierra. De aquí la inconstancia en los ánimos, la corrupción de la juventud, el desprecio -por parte del pueblo- de las cosas santas y de las leyes e instituciones más respetables; en una palabra, la mayor y más mortífera peste para la sociedad, porque, aun la más antigua experiencia enseña cómo los Estados, que más florecieron por su riqueza, poder y gloria, sucumbieron por el solo mal de una inmoderada libertad de opiniones, libertad en la oratoria y ansia de novedades.

Libertad de imprenta 

11. Debemos también tratar en este lugar de la libertad de imprenta, nunca suficientemente condenada, si por tal se entiende el derecho de dar a la luz pública toda clase de escritos; libertad, por muchos deseada y promovida. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar qué monstruos de doctrina, o mejor dicho, qué sinnúmero de errores nos rodea, diseminándose por todas partes, en innumerables libros, folletos y artículos que, si son insignificantes por su extensión, no lo son ciertamente por la malicia que encierran; y de todos ellos sale la maldición que vemos con honda pena esparcirse sobre la tierra. Hay, sin embargo, ¡oh dolor!, quienes llevan su osadía a tal grado que aseguran, con insistencia, que este aluvión de errores esparcido por todas partes está compensado por algún que otro libro, que en medio de tantos errores se publica para defender la causa de la religión. Es de todo punto ilícito, condenado además por todo derecho, hacer un mal cierto y mayor a sabiendas, porque haya esperanza de un pequeño bien que de aquel resulte. ¿Por ventura dirá alguno que se pueden y deben esparcir libremente activos venenos, venderlos públicamente y darlos a beber, porque alguna vez ocurre que el que los usa haya sido arrebatado a la muerte?

12. Enteramente distinta fue siempre la disciplina de la Iglesia en perseguir la publicación de los malos libros, ya desde el tiempo de los Apóstoles: ellos mismos quemaron públicamente un gran número de libros [23]. Basta leer las leyes que sobre este punto dio el Concilio V de Letrán y la Constitución que fue publicada después por León X, de f. r., a fin de impedir que lo inventado para el aumento de la fe y propagación de las buenas artes, se emplee con una finalidad contraria, ocasionando daño a los fieles[24]. A esto atendieron los Padres de Trento, que, para poner remedio a tanto mal, publicaron el salubérrimo decreto para hacer un Indice de todos aquellos libros, que, por su mala doctrina, deben ser prohibidos [25]. Hay que luchar valientemente, dice Nuestro predecesor Clemente XIII, de p. m., hay que luchar con todas nuestras fuerzas, según lo exige asunto tan grave, para exterminar la mortífera plaga de tales libros; pues existirá materia para el error, mientras no perezcan en el fuego esos instrumentos de maldad [26]. Colijan, por tanto, de la constante solicitud que mostró siempre esta Sede Apostólica en condenar los libros sospechosos y dañinos, arrancándolos de sus manos, cuán enteramente falsa, temeraria, injuriosa a la Santa Sede y fecunda en gravísimos males para el pueblo cristiano es la doctrina de quienes, no contentos con rechazar tal censura de libros como demasiado grave y onerosa, llegan al extremo de afirmar que se opone a los principios de la recta justicia, y niegan a la Iglesia el derecho de decretarla y ejercitarla.

32 años más tarde, el 8 de diciembre 1864, se publicó la Encíclica «Quanta cura y Syllabus de errores» del Papa Pio IX. Cito unas partes: 

«Con cuya idea totalmente falsa del gobierno social, no temen fomentar aquella errónea opinión sumamente funesta a la Iglesia católica y a la salud de las almas llamada delirio por Nuestro Predecesor Gregorio XVI de gloriosa memoria (en la misma Encíclica Mirari), a saber: «que la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil.»»

«En medio de tanta perversidad de opiniones depravadas… Así pues en virtud de nuestra autoridad Apostólica reprobamos, proscribimos y condenamos todas y cada una de las perversas opiniones y doctrinas singularmente mencionadas en estas Letras, y queremos y mandamos que por todos los hijos de la Iglesia católica sean absolutamente tenidas por reprobadas, proscritas y condenadas… los acérrimos enemigos de nuestra Religión, engañando a los pueblos y mintiendo maliciosamente andan diseminando otras impías doctrinas de todo género por medio de pestíferos libros, folletos y diarios esparcidos por todo el orbe:…»

Y en «Indice de los principales errores de nuestro siglo» del papa Pío Papa IX encontramos por ejemplo: 

  • Todo hombre es libre para abrazar y profesar la religión que guiado de la luz de la razón juzgare por verdadera.
  • La Iglesia no tiene la potestad de emplear la fuerza, ni potestad ninguna temporal directa ni indirecta.
  • Es bien que la Iglesia sea separada del Estado y el Estado de la Iglesia.
  • Es sin duda falso que la libertad civil de cualquiera culto, y lo mismo la amplia facultad concedida a todos de manifestar abiertamente y en público cualesquiera opiniones y pensamientos, conduzca a corromper más fácilmente las costumbres y los ánimos, y a propagar la peste del indiferentismo.

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