«

»

Vino de misa: Un pastor belga abre un bar en su iglesia

07.03.2017 / El sacerdote ha decidido ayudar a los residentes después de que cerrara el último bar del pueblo. A raíz del cierre del último bar de Brielen, un pueblo en el oeste de Bélgica, un pastor local ha tomado la decisión de permitir a los fieles tomar bebidas alcohólicas en el edificio de la iglesia, abriendo allí un ‘pub’, informa Deutsche Welle. El pastor ayuda a los residentes «sedientos», pero impone varias condiciones a sus visitantes: se permite consumir alcohol sólo después de misa y no se puede cantar ni bailar dentro de la iglesia. «La vida del pueblo se había ido y ahora la estamos recuperando», apuntó una de las visitantes del nuevo ‘pub’, que cierra a la 1 de la noche.

Fuente: https://actualidad.rt.com/viral/232691-pastor-belga-abrir-pub-iglesia

Fuente foto: Francois Lenoir / Reuters

13.04.2017 / Revelan cómo era el vino que bebieron Jesucristo y sus discípulos en la Última Cena. Los católicos, protestantes y ortodoxos celebran hoy el Jueves Santo, día en que, de acuerdo con el Evangelio, se celebró la última cena de Jesucristo y los 12 apóstoles. Gracias al portal enológico Vivino aquel episodio bíblico descubre una dimensión nueva. A medida que el ayuno pascual va expirando, los cristianos vuelven, un año más, a la Última Cena de Jesús. Dado que la lista de los posibles platos de aquella cena ya fue elaborada hace tiempo, esta vez es el turno de vino. ¿Qué bebieron Jesús y sus discípulos? El problema nos hace consultar el Evangelio y al mismo tiempo recordar que Jesús y sus discípulos eran judíos y observaban las tradiciones alimenticias transmitidas por la Torá. Se menciona varias veces en la narración sobre la vida de Cristo que la cena que Jesús compartió con sus discípulos antes de ser crucificado coincidió con el ritual del jueves de la semana de Pésaj cerca del año 30 d.C. El padre Daniel Kendall, profesor de Teología y Escritura de la Universidad de San Francisco, cree que las descripciones evangélicas apuntan a la cena del Séder, una de las noches de Pésaj, en la que el vino estaba presente.

«A diferencia de Juan el Bautista, Jesús sí tomó vino», asegura el experto entrevistado por el portal enológico Vivino.

Sin pruebas escritas 

Aunque el vino se cultivaba en la región desde alrededor del 4000 a.C., no existen pruebas escritas de variedades de vid durante la vida de Jesucristo. Por lo tanto, el lugar y la fecha de la última cena son cruciales para encontrar la respuesta sobre el tipo de vino que se sirvió en la Última Cena. Los hallazgos arqueológicos indican que en aquel entonces, los vinos de poca acidez y concentrados eran populares en Judea, según el profesor adjunto de Antropología de la Universidad de Pensilvania y experto en la cocina antigua Patrick McGovern. En Judea, región cercana a Jerusalén, donde se cree que tuvo lugar la última cena, fue descubierta una jarra con la siguiente inscripción: «Vino hecho con pasas negras». Ello quiere decir que los viticultores del pasado pudieron haber usado uvas secas en la producción de bebidas dulces y densas. En zonas cercanas se descubrieron también jarras de «vino ahumado» y «vino muy oscuro».

Sabor típico de Jerusalén

McGovern insiste en que aunque era habitual añadir agua al vino en aquel entonces, Jerusalén prefería vinos de poca acidez y concentrados. Los caldos se solían mezclar con especias y frutas –canela, azafrán, granadas, mandrágoras, etc.- para mejorar el sabor. Además, se les añadía resina para prolongar la vida del vino. «Podrían haber tomado algo parecido al actual Amarone, aunque no lo sabemos a ciencia cierta», concluyó McGovern, aludiendo al vino hecho en el norte de Italia para el cual las uvas se secan sobre esteras de paja antes de ser enviadas a la prensa. La única manera de obtener la fórmula exacta del vino que tomó Jesús es «hallar el Santo Grial y enviarlo a mi laboratorio», bromea el experto.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/235811-revelar-vino-tomar-jesucristo-ultima-cena

Comentario:

La decadencia espiritual y apostasía es tan profunda en la recta final hacia el retorno de Jesucristo que ahora escuchamos por ejemplo de un sacerdote que ha decidido permitir a los «fieles» tomar bebidas alcohólicas en el edificio de la iglesia católica, abriendo allí un ‘pub’, a raíz del cierre del último bar en un pequeño pueblo de Bélgica. El religioso ayuda a los residentes «sedientos», pero impone varias condiciones a sus visitantes: se permite consumir alcohol sólo después de misa y no se puede cantar ni bailar dentro de la iglesia. «La vida del pueblo se había ido y ahora la estamos recuperando», apuntó una de las visitantes del nuevo ‘pub’, que cierra a la 1 de la noche.

El tema del alcohol es muy importante para entender la diferencia entre la espiritualidad falsa y la verdadera. La «Babilonia» simbólica y espiritual que menciona la palabra de Dios (Apocalipsis 14:8; 17:2) se destaca por su uso de bebidas alcohólicas (vino fermentado) que emborrachan (confunden y engañan) a los moradores de la tierra. La palabra de Dios dedica muchos pasajes a este tema y enseña entre otras cosas la abstinencia total de bebidas alcohólicas para todos los líderes religiosos (y obviamente el resto de la población), para poder discernir entre lo santo y lo inmundo. Mucha gente justifica su consumo de alcohol (vino) con el argumento que Jesucristo mismo hizo y tomó vino durante la boda de Caná. Las personas que argumentan así nunca han estudiado este tema en su contexto bíblico, pues existen dos tipos de vino en la Biblia. Uno es el «vino inferior» (fermentado, degenerado y alcoholizado que es dañino para la salud) y otro es el «buen vino» (zumo de uva recién exprimido, no fermentado y lleno de beneficios para la salud). Jesús hizo durante las bodas de Caná el «buen vino», no «el inferior». Y ese mismo vino no fermentado utilizó también durante la santa cena, pues representa su sangre pura, mientras que el fermento es un símbolo de corrupción y pecado en las Sagradas Escrituras. Mateo 26:26-29. La palabra de Dios es clara «los borrachos no heredarán el reino de Dios.« 1 Cor. 6:9-11. Jesucristo nunca produciría ni permitiría algo que ponga en riesgo la salvación eterna de sus criaturas. Para entender bien, le recomiendo estudiar el tema 15 de mi seminario bíblico, profético e histórico titulado Los dos vinos y el alcohol.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

 .

Boletín profético

Los campos marcados con * son obligatorios

Regístrate para recibir noticias actuales acerca de las profecías bíblicas.

.